Córdoba es la primera ciudad que puede presumir de tener cuatro declaraciones de Patrimonio de la Humanidad. Hoy queríamos centrarnos en una muy especial.

El 6 de diciembre del 2012 la Unesco declarará la “Fiesta de los Patios de Córdoba” como Patrimonio Cultural Inmaterial, lo que supuso igualar el patrimonio de lo intangible y lo tangible.

De esta manera la declaración no solo abarcaba Monumentos o espacios físicos, sino que ahora estaba incluyendo costumbres, tradiciones y expresiones culturales vivas, protegiendo esta Fiesta como expresión de la cultura cordobesa. Es el afán de compartir durante dos semanas un espacio tan privado como el hogar, con cualquiera que desee visitarlo. Para llegar aquí, se recorrió un largo y difícil camino.

Una fiesta centenaria

El origen de esta fiesta se remonta a 1921, cuando el ayuntamiento convocó por primera vez su celebración con la participaron de solo tres patios. A partir de esa fecha los vaivenes del concurso fueron muchos, no siempre se celebró de un modo continuado y sufrió distintas modificaciones.

En 1956 se produce una apuesta más decidida por los patios, con una renovada determinación y un aumento del presupuesto, creándose el Festival de los Patios Cordobeses.

Es importante entender que, en la mayoría de los casos, las familias que convivían en las casas de vecinos, eran familias de una vida sencilla, llena de esfuerzo y trabajo. Gente que vivía sin agua corriente, solo con un pozo, agua de alguna fuente pública o un grifo para toda la comunidad. Familias de cinco miembros, que a veces compartían una habitación.

Un nuevo impulso tras la transición

En la década de los 70, con la construcción de viviendas sociales muchas de estas familias vieron la posibilidad de mejorar su situación y se produjo un fuerte descenso en la participación del concurso.

En 1979 vuelve a activarse el concurso, tomando algunas medidas complementarias, entre ellas, el aumento de los premios asignados y estableciendo unas bases del concurso, que apenas han variado desde entonces.

Los patios deben permanecer cuidados todo el año, que las plantas deben ser naturales y que la casa debe estar habitada por uno o varios inquilinos, dividiendo los premios en dos categorías, “Arquitectura antigua” y “Arquitectura moderna”.

Con el paso del tiempo se comprueba que están descendiendo los patios multifamiliares, y con ellos un estilo de vida que fundamenta el patio cordobés y su fiesta; la solidaridad de los vecinos, la vida en común, la participación colectiva en el cuidado del patio y la integración de éste, en la vida cotidiana de estas personas.

Es entonces cuando se realiza un expediente para optar al reconocimiento, por parte de la Unesco, como patrimonio Inmaterial.

El Covid y la fiesta de los patios

Este año debido al Covid hemos visto cómo los patios, llenos de flores, han podido tener una paz inusual en mayo, escribiendo así otra página a su historia.

De manera excepcional podremos disfrutar de los patios del 8 al 18 de octubre, con la participación de 49 patios, así como la de dos patios Institucionales y emblemáticos. Todo el empeño está puesto en que pueda celebrarse esta fiesta de un modo seguro tanto para los visitantes, como para los cuidadores. Todo ello sin olvidar la importancia de reactivar la economía en la medida de lo posible, y permitir a los patios participantes cobrar el accésit por participación.

La lista definitiva de los patios que entran en concurso la podréis encontrar aquí.

Córdoba es cuatro veces Patrimonio de la Humanidad. No dejes de venir para visitar los patios de Córdoba, que siguen dejando sin palabras a todo aquel que entiende el valor de lo que esconden:

“Come descrivere un patio, un patio non é un cortile (corral), non é un giardino (jardín), non é una sala: é queste tre cose insieme (son las tres cosas al mismo tiempo)”

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